Practica con esta actividad de dictado español B1. Con este ejercicio puedes activar tu capacidad de escucha y comprensión auditiva, revisar vocabulario, dedicar unos minutos a tu pronunciación e incluso practicar la escritura ¡todo en una actividad!

Dictado español B1

Para hacer el ejercicio completo y practicar diferentes destrezas, sigue las instrucciones:

  1. Escucha el dictado y cópialo.
  2. Lee en voz alta el mismo texto.
  3. Escribe sobre tu experiencia para cuidar el planeta. Deja el texto aquí en comentarios.

Dictado ELE B1: yo respeto el planeta

¡Espero vuestros textos! Dejadlos aquí en comentarios para poder corregirlos para vosotros.

Si crees que es el momento para dar un paso más con tu español, puedo preparar un curso totalmente personalizado y a tu medida.

Puedes empezar con la prueba de nivel aquí mismo y me pondré en contacto contigo personalmente.

SPANISH LEVEL TEST

¡Hasta pronto!


2 commentarios

Hélène · 29 septiembre, 2018 a las 7:30

Yo respeto el planeta – Dictado ELE B1

He decidido cambiar cosas pequeñas para ser más respetuosa con el medio ambiente. Un día decidí hacer algunos cambios en mi vida. Empecé a reciclar y a reutilizar todo lo que podía: vidrio, papel, plásticos. Además, solo compro frutas y verduras en el mercado de mi barrio para no llevarlas a casa con envoltorios. Siempre que puedo camino. No he traído mi coche en la última semana. Me gusta cuidar el planeta.

Fin del dictado

Gracias por el dictado. Era bastante fácil para mí, porque estoy de un nivel más avanzado. Decidí hacerla sin embargo porque me gustaba la idea de escribir un texto sobre este tema.

Yo respeto el planeta también a mi manera. Como ternera solo a veces para almacenar hierro. Reciclo todo lo que puedo: vidrio, papel, plásticos, aluminio. Además, desde tres o cuatro años, limpio todos los recipientes de poliestireno y plásticos que no pueden ser reciclados otra vez para darlos a un laboratorio que los necesita para encontrar unas maneras de reciclar estos materiales. Hace unos diez años, echo las pelas y las verduras en un cubo de compostaje que tengo en mi jardín. Al contrario de lo que piensan vecinos y amigos, eso está bastante fácil de hacer y no huele si puso regularmente césped en el cubo. Por el amor del planeta y porque me gusta el aire puro, traigo mi coche lo menos posible y tomo el metro cada vez me dirijo al centro. Extrañamente, no volvería a traer mi coche, aunque tuviera eléctrico, porque el metro está muy rápido y menos estresando. Cada vez compro algo a la farmacia o cualquiera tienda, pongo los artículos en una bolsa entendible que traigo en mi bolso. Todos esos esfuerzos son el lado positivo.

Sin embargo, en el mes de mayo, recibí un mensaje de la compañía de mi localizador diciéndome que no hará más la actualización de las rutas de mi país. Ese localizador ¡solo tiene cinco años! y ¡funciona muy bien! Seguramente, puedo utilizarlo, pero por mi cuenta. Mejor decir que no podré utilizarlo con confianza a partir de hoy, sobre todo que hay construcción en todas las calles y rutas de la isla de Montreal por al menos cinco años más. Para añadir a mi angustia de ver el planeta llegar al desastre, esta semana, el reparador de mi tableta me anunció como si todo estuviera normal que ya no pudo arreglar el teclado ni la celeridad de mi tableta porque ¡estaba demasiada vieja! ¡Adquirió esta tableta hace solo tres años! Aprendí que en realidad la tableta tenía cinco años y por eso era “normal” que empieza a ser mucho más lente y me impida utilizar tildes como antes a menos que cambie el teclado de Samsung por un de Google. Soy yo que deberé adaptarme a un teclado diferente. No era buena noticia.

La obsolescencia programada no está una palabra vacía. Está una realidad que me espanta. ¡Todo eso no es normal! ¿Cómo puede ser que los gobiernos, los organismos ecológicos o no sé, no pueden impedir las compañías electrónicas en hacer obsolescencia programada? ¿Reciclar? ¿Compostar? Esos están bromas. Los gobiernos promueven el reciclaje, pero las compañías de reciclaje no reciclan con eficiencia al fin que el vidrio no esté contaminado por el papel. Por eso, las compañías de papel no quieren utilizar el papel reciclado ¡porque tiene vidrio! Probablemente que las compañías de plásticos, de aluminio y de vidrio no quieren comprar los materiales reciclados porque no valen nada. Me parece que el reciclaje es pura apariencia.

¿Está sorprendida de leer que estoy deprimida? Cuando veo a mi nieta de cuatro años y a mi nieto de siete meses, no puedo impedirme de pensar a sus futuros. Les doy todo el amor que puedo a fin de que tengan una infancia hermosa. Espero que sepan adaptarse a un mundo muy duro si sobreviven.

    María · 1 octubre, 2018 a las 7:30

    Gracias por participar, Helene. Próximamente prepararé los dictados correspondientes a niveles más avanzados. Están pendientes B2, C1 y C2.

    A continuación voy a copiar tu texto y dejar en él algunas anotaciones que espero que te sean útiles:

    Yo respeto el planeta también a mi manera. Como ternera solo a veces para almacenar hierro. Reciclo todo lo que puedo: vidrio, papel, plásticos, aluminio. Además, desde hace tres o cuatro años, limpio todos los recipientes de poliestireno y plásticos que no pueden ser reciclados otra vez para darlos a un laboratorio que los necesita para encontrar unas maneras de reciclar estos materiales. Desde Hace unos diez años, echo las pelas peladuras/pieles y las verduras en un cubo de compostaje que tengo en mi jardín. Al contrario de lo que piensan vecinos y amigos, eso es bastante fácil de hacer y no huele si puso pones regularmente césped en el cubo. Por el amor del / al planeta y porque me gusta el aire puro, traigo uso mi coche lo menos posible y tomo el metro cada vez me dirijo al centro. Extrañamente, no volvería a traer mi coche, aunque lo tuviera eléctrico, porque el metro es muy rápido y menos estresando estresante. Cada vez compro algo a en la farmacia o cualquiera tienda, pongo los artículos en una bolsa entendible/ reusable que traigo en mi bolso. Todos esos esfuerzos son el lado positivo.

    Sin embargo, en el mes de mayo, recibí un mensaje de la compañía de mi localizador diciéndome que no hará más la actualización de las rutas de mi país. Ese localizador ¡solo tiene cinco años! y ¡funciona muy bien! Seguramente, puedo utilizarlo, pero por mi cuenta. Mejor decir que no podré utilizarlo con confianza a partir de hoy, sobre todo que hay construcción en todas las calles y rutas de la isla de Montreal por al menos cinco años más. Para añadir a mi angustia de ver el planeta llegar al desastre, esta semana, el reparador de mi tableta me anunció como si todo estuviera normal que ya no pudo podía arreglar el teclado ni la celeridad de mi tableta porque ¡estaba era demasiada vieja! ¡Adquirió -í esta tableta hace solo tres años! Aprendí que en realidad la tableta tenía cinco años y por eso era “normal” que empieza-ce a ser mucho más lente-a y me impida utilizar tildes como antes a menos que cambie el teclado de Samsung por uno de Google. Soy yo que deberé adaptarme a un teclado diferente. No era buena noticia.

    La obsolescencia programada no es una palabra vacía. Es una realidad que me espanta. ¡Todo eso no es normal! ¿Cómo puede ser que los gobiernos, los organismos ecológicos o no sé, no pueden impedir las compañías electrónicas en hacer obsolescencia programada? ¿Reciclar? ¿Compostar? Esos están son bromas. Los gobiernos promueven el reciclaje, pero las compañías de reciclaje no reciclan con eficiencia al fin que el vidrio no esté contaminado por el papel. Por eso, las compañías de papel no quieren utilizar el papel reciclado ¡porque tiene vidrio! Probablemente que las compañías de plásticos, de aluminio y de vidrio no quieren comprar los materiales reciclados porque no valen nada. Me parece que el reciclaje es pura apariencia.

    ¿Está sorprendida de leer que estoy deprimida? Cuando veo a mi nieta de cuatro años y a mi nieto de siete meses, no puedo impedirme de pensar a en sus futuros. Les doy todo el amor que puedo a fin de que tengan una infancia hermosa. Espero que sepan adaptarse a un mundo muy duro si sobreviven.

    Muy buen texto, me ha gustado mucho y no podría estar más de acuerdo contigo.
    Lee las correcciones y ¡dime si te surge alguna duda!

    Un saludo y hasta pronto,

    MAría

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.