08 mayo 2013 ~ 6 Comentarios

Tener más paciencia que el santo Job

Hola a todos.

¿Conocéis a nuestro colaborador externo, el tío Casiano? Os invitamos a conocerlo en el post de hoy. El tío Casiano es un “castellano viejo” aficionado a las frases hechas del español: le gusta investigar en su origen y de vez en cuando nos manda sus aportaciones para que las publiquemos en nuestro blog. Gracias a él tenemos una categoría enteramente dedicada al origen y significado de las locuciones españolas: “El granero del tío Casiano”.

Hoy nos ha mandado algunas líneas sobre esta popular frase hecha: “Tener más paciencia que el santo Job”.

¿Qué significa?

Significa “tener mucha paciencia”, mucha más de lo normal.

Vocabulario

La paciencia. Según el DRAE, la paciencia es la capacidad de soportar o padecer cosas sin alterarse, así como de hacer cosas pesadas o minuciosas. También da una tercera acepción: es la facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho. En esta frase hecha nos interesa su primera acepción: “capacidad de soportar o padecer cosas sin alterarse”.

¿Quién fue el santo Job? Fue un personaje bíblico que vivió hacia el siglo XIV antes de Cristo.

¿De dónde viene?

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San Job

En el libro de Job del Antiguo Testamento encontramos su historia. Job era un hombre próspero y feliz. Dios permitió que el demonio lo sometiera a muchas pruebas que le hicieron sufrir mucho. Perdió todas sus posesiones y todos sus hijos murieron, enfermó gravemente y todo su cuerpo se llenó de úlceras. En medio de tantos padecimientos, Job no perdió su fe en Dios. Cuando la prueba terminó, Dios le devolvió más del doble de lo que tenía antes.

¿Cómo se usa?

Se usa para quejarse de una situación que pone a prueba nuestra capacidad de soportar o padecer. Cuando exclamamos “¡hay que tener más paciencia que el santo Job para aguantar esto!” queremos decir que es imposible tener tanta paciencia como Job tuvo, y expresamos que estamos al límite de nuestra capacidad de aguante.

Ejemplos

 Llevo esperando una hora y media en esta fila y aún me queda una hora más. ¡Hay que tener más paciencia que Job!

Mi abuelo nunca nos castigaba cuando éramos niños, con lo traviesos que éramos.  Tenía más paciencia que el santo Job.

Esperamos vuestros ejemplos en comentarios. ¿En qué situaciones sentís que hay que tener más paciencia que el santo Job?

 

 

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