04 julio 2012 ~ 9 Comentarios

Español de aquí, español de allá (II)

 

¡Hola a todos!

Hace ya algún tiempo os propusimos la lectura de un artículo nuestro titulado “Español de aquí, español de allá”.  Este artículo recogía la petición de algunos de nuestros seguidores de tratar el tema, tan interesante, de los distintos significados y de las distintas palabras utilizadas en España y en Hispanoamérica, para nombrar la realidad que nos rodea. Al conjunto de estas diferencias se le da el nombre de variación lingüística geográfica o espacial, o variación diatópica. Tradicionalmente se ha considerado que, en el caso de la lengua española, hay dos variedades: el español de España y el español de América. En realidad, como sabéis, las variedades del español en cuanto a significantes y significados forman un grupo mucho más complejo.

El el artículo anterior tratamos los alimentos, los objetos domésticos, los verbos de movimiento y los verbos que expresan sentimientos y/o interacción humana. Esta semana os proponemos algunos ámbitos más de uso. 

Vamos a agrupar los ejemplos de la siguiente manera:

1) Personas y oficios

2) Objetos cotidianos

3) Máquinas y técnica

 

1) Personas y oficios

Decimos en España “niño/a” o “nene/a” para referirnos al la persona que aún no ha llegado a la pubertad. Vamos a ver algunos ejemplos de variación diatópica en torno al mismo significado.

En Argentina y Bolivia podréis oir chango, o pibe en la misma Argentina, prevalentemente en Buenos Aires. Un chino en Colombia. Un cabro en Chile (con su respectiva cabra, en femenino). Una guagua es un autobús en Canarias, pero es un niño en Ecuador, así como en Chile. En República Dominicana y Venezuela, los padres tienen carajitos. En este último país, los llaman también chamos, chamitos.

En un bar español llamarás al camarero para pedirle lo que deseas. Vamos a ver qué palabra tienes que utilizar si viajas a Argentina Bolivia y Chile: mozo. En España la palabra mozo/a ha caído en desuso, pero se utilizaba para designar a las personas jóvenes. Si vas a Colombia, a Costa Rica o a Ecuador, podrás dirigirte al mesero.

Si en una casa española se rompe una tubería, llamamos urgentemente a un fontanero. La palabra nos evoca fuentes y agua en general, ¿verdad? Completamente diferentes son las palabras utilizadas en toda Hispanoamérica. La palabra plomero reina soberana en la mayoría de estos países: Argentina, Bolivia, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, México… El origen de esta palabra está en el material de construcción que se utilizaba en las tuberías: el plomo. Sin embargo, encontramos en Chile, Ecuador y Perú esta otra palabra: gásfiter o gasfitero, cuyo origen está en la colocación inglesa gas fitter, o instalador de gas.

2) Objetos cotidianos

Una de las palabras con mayor variación lingüística en todo el dominio hispánico es la palabra entrada. Para entrar a un espectáculo o a un museo en España, tienes que comprar una entrada. Esta es el recibo -normalmente impreso en papel- que prueba que has pagado su precio. En España llamamos tique  a la misma entrada, pero para acceder a un aparcamiento. Si decís entrada en la mayor parte de los países de Hispanoamérica, os entenderán perfectamente. Sin embargo, esta palabra convive con otras que es importante conocer, porque son mucho más frecuentes que la “española” entrada.

Dirás boleto en Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Guatemala, Honduras, México, Perú y Puerto Rico. Boleta, su respectivo femenino, es común en República Dominicana y en Colombia. En cambio, dirás tiquete en Costa Rica y Colombia, y pasaje en Chile y en Cuba.

3) Máquinas y técnica

Bombilla, frigorífico (o nevera) y congelador: tres presencias irrenunciables en cualquier hogar, de España. Vamos a ver su variación:

Una lamparita foquito te servirá en Argentina para alumbrarte. Una ampolleta en Chile, una bujía en Nicaragua. En República Dominicana hacen masculina a la bombilla española, y dicen bombillo.

Nevera es una palabra extendida en casi toda Hispanoamérica. Sin embargo en Argentina oirás heladera  y en Chile, refrigerador. En México entienden que la nevera es la parte del refrigerador para guardar helados. Pervive entre los mayores peruanos el uso de la palabra frigider. 

Es muy común referirse a la parte del frigorífico que sirve para congelar como frízer. La encontramos en Argentina, Chile, El Salvador, Honduras… Sin embargo la palabra congelador es común en Guatemala, México o Paraguay.

 

Ahora es vuestro turno: ¿qué otras palabras podéis añadir? ¿Observáis alguna inexactitud? ¿Falta algo? Esperamos vuestras aportaciones en comentarios.

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