31 julio 2013 ~ 1 Comentario

Español de aquí, español de allá (III)

Español de aquí, español de allá (III)

¡Hola a todos!

Hace ya algún tiempo os propusimos la lectura de dos artículos nuestros titulados “Español de aquí, español de allá” y Español de aquí, español de allá (II).  Estos artículos recogían la petición de algunos de nuestros seguidores de tratar el tema, tan interesante, de los distintos significados y de las distintas palabras utilizadas en España y en Hispanoamérica, para nombrar la realidad que nos rodea. Al conjunto de estas diferencias se le da el nombre de variación lingüística geográfica o espacial, o variación diatópica. Tradicionalmente se ha considerado que, en el caso de la lengua española, hay dos variedades: el español de España y el español de América. En realidad, como sabéis, las variedades del español en cuanto a significantes y significados forman un grupo mucho más complejo. Captura de pantalla 2013-07-30 a la(s) 14.38.51

En el artículo de hoy os daremos algunos consejos a la hora de ir a algún país hispanohablante cuya variación lingüística geográfica no conozcáis.Recientemente un estudiante de nuestras Skype Spanish Lessons hizo un viaje a Argentina con una estancia de un mes.  Durante este mes tenía que poner a prueba todas sus competencias en español, pues iba a seguir un curso de formación técnica específica. Nuestro alumno estaba preocupado por no poder entender la variedad argentina, habiendo aprendido siempre la variedad española. ¿Tendría problemas también para hacerse entender?

Las variaciones geográficas del español son mutuamente comprensibles. Solo se necesita un tiempo breve para acostumbrarse a los nuevos estímulos. Sin embargo, es normal y lógico que un estudiante necesite un poco más de confianza y pequeñas estrategias para acometer el cambio.

En clase nos dedicamos sobre todo a entrenarlo para afianzar su competencia pasiva en la variedad argentina. En cuanto a su competencia activa, no tendría ningún problema para hacerse entender, aunque convino cambiar algunas rutinas en el vocabulario, como veréis.  Esto fue lo que hicimos:

 

– Empezamos por el vocabulario.

a) ¿Qué palabras hay que evitar en Argentina? Aquellas cuyo significado es neutro en España pero no en Argentina. Nuestro alumno tuvo que aprender a sustituir algunas palabras neutras en la variedad española pero malsonantes en Argentina. ¿Cuáles? El verbo español que significa “asir con la mano”, coger, por ejemplo, sustituido por agarrar. El diminutivo español Concha, sustituido por Concepción. El sustantivo español pija, que en Argentina se dice cheta.

Para los lectores que tengan curiosidad por saber el significado de coger, concha y pija en Argentina, aquí está el enlace al DRAE.

b) Palabras de significado confuso. Son las palabras que cambian de matiz en la variedad española y en la Argentina. Por ejemplo, el almacén en España es un lugar que sirve para guardar todo tipo de cosas. En Argentina es el lugar donde se venden comestibles. 

c) ¿Cuáles son las palabras básicas en Argentina (y en cualquier lugar)? Las que nos sirven para comer y beber, obviamente. Entrenamos a nuestro estudiante para reconocerlas y, eventualmente, usarlas. Algunos ejemplos (aparece primero la variedad española y luego, la argentina): 

•                Tarta: torta

•                Cerdo: chancho

•                Asadero: asado

•                Bistec: bife

•                Gambas: camarón

•                Plátano: banana

•                Piña: ananá

 

– Seguimos con la fonética.

Es muy conveniente identificar qué consonantes tienen realizaciones diferentes en las distintas variedades de español. No hacerlo puede mermar la capacidad de distinguir palabras que se conocen, pero que no se reconocen cuando son pronunciadas. En nuestro caso nos concentramos en el seseo (aplicado de manera similar a la “c”, y “z”, ejemplo: siruela por ciruela, sapato en vez de zapato…) y en el yeísmo (pronunciación de la “ll” como “y”), así como en la famosa realización de ll como [ʃ] (como sonaría la secuencia sh en la palabra inglesa shirt).

 

– Terminamos con la gramática.

Fue interesante mostrarle cómo la conjugación verbal cambia de España a Argentina. Según nos dijo después de su viaje, fue el punto que más le ayudó. El voseo fue un descubrimiento para él. También tratamos el uso de ustedes por vosotros.

*El voseo: reemplazo del pronombre personal “tú” por el pronombre personal “vos”. Este último concuerda con la persona del plural, pero contraída, y pierde el diptongo (vos contás, vos tenés, y vos estudiás).

*El uso de ustedes por vosotros concordando con la tercera persona del plural (ustedes cantarán, ustedes tienen).

* El imperativo con la persona vos, y no con la persona tú. Fue entretenido, en clase, probar este nuevo input. Le sirvió después para identificarlo sin problemas en los hablantes argentinos.

¿Tenéis previsto un viaje de estudios o de placer a algún país hispanohablante? ¿No estáis seguros de vuestra competencia lingüística? Podemos ayudaros antes de partir. Sea cual sea vuestro destino, os prepararemos para disfrutarlo al máximo. He aquí algunos testimonios de nuestros alumnos. 

 

 

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01 diciembre 2011 ~ 3 Comentarios

¿De dónde son? II

Hola, amigos del Blog para Aprender Español.

Hace dos semanas os propusimos identificar y localizar algunos acentos de Hispanoamérica. Esta semana, vamos a presentaros algunos de España. ¿Los localizáis?

¡Ánimo!

1. Una periodista de radio y televisión, Noemí Hernández:

http://youtu.be/KVLDmcO8Nw0

2. Un periodista de Radio Nacional de España, Carles Mesa (voz en off en el vídeo) y un entrenador personal (coach), Sergio Fernández:

3. Un humorista, Eugenio:

4. Un torero, Jesús Janeiro (Jesulín de Ubrique):

5. Una política, Cristina Almeida:

Posts relacionados: ¿De dónde son?  No es un día cualquiera

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30 noviembre 2011 ~ 14 Comentarios

Español de aquí, español de allá

¡Hola a todos!

El artículo sobre el español de esta semana recoge la petición de algunos de nuestros seguidores de tratar el tema, tan interesante, de los distintos significados y de las distintas palabras utilizadas en España y en Hispanoamérica, para nombrar la realidad que nos rodea. Al conjunto de estas diferencias se le da el nombre de variación lingüística geográfica o espacial, o variación diatópica. Tradicionalmente se ha considerado que, en el caso de la lengua española, hay dos variedades: el español de España y el español de América. En realidad, como sabéis, las variedades del español en cuando a significantes y significados forman un grupo mucho más complejo.

Vamos a agrupar los ejemplos de la siguiente manera:

1) Alimentos

2) Objetos domésticos

3) Verbos de movimiento

4) Verbos que expresan sentimientos y/o interacción humana

1) Los alimentos

Mientras en España comemos plátanos, en Venezuela preparan platos exquisitos con cambures.  Algo parecido ocurre con la batata, como llaman en Argentina a la deliciosa patata dulce, conocida en España y Cuba como boniato, y en Perú como camote. Mientras en España comemos cacahuetes mientras tomamos una cerveza, en Venezuela se refieren al mismo fruto seco con el nombre de maní. ¿Con qué legumbre preparamos en España la fabada asturiana? Con alubias de la variedad blanca. Las alubias españolas son los porotos chilenos o las caraotas venezolanas, o los frijoles mexicanos…

Son muchos, ¿verdad?

Melocotones y albaricoques, tan ricos en el verano español, podrás encontrarlos en Chile bajo el nombre de duraznos y damascos, respectivamente. Fresas en España, frutillas en Chile. En Guatemala, Honduras y México, no es raro referirse a los huevos como blanquillos. El maíz español es el elote mexicano. Si buscáis calabaza en España, preguntad por zapallo en Chile.

2) Objetos domésticos

Todo el mundo en España tiene en casa un barreño. No pretendáis ser comprendidos en Venezuela si usáis la palabra española… allí un barreño es una ponchera. Mientras en España tendemos la ropa y la  fijamos con pinzas, en Argentina usan broches de la ropa, en Cuba palitos de tender y en Chile perros de la ropa. En España colgamos nuestra ropa en el armario en una percha. En Perú usan colgadores, en Venezuela, ganchos. Si mandas una postal en España, comprarás un sello, ¿verdad? En Argentina, pide estampillas, y en México, timbres. Escribimos en España con el bolígrafo. En Argentina usan un birome, en Bolivia un puntabola, en Chile una lapicera. En Ecuador, un esfero.

3) Verbos de movimiento

En España, cuando no tenemos mucho tiempo y sí muchas cosas que hacer, nos damos prisa. La colocación es darse prisa, muy utilizada. En República Dominicana es darse rápido, en México, correrle. En casi toda Hispanoamérica usan el verbo apurarse para expresar darse prisa. Curiosamente, apurarse en España tiene el sentido de preocuparse. Nos levantamos de la silla, de la cama, del sofá… en España. Levantarse en España es pararse en casi toda Hispanoamérica. También en este caso el verbo pararse tiene un significado completamente diferente en España: pararse equivale a detenerse.

4)Verbos que expresan sentimientos y/o interacción humana.

En España, cuando recordamos con nostalgia la ausencia o la pérdida de una persona o cosa muy querida, decimos que echamos de menos a esa persona o cosa. También podemos utilizar otros verbos como añorar o extrañar, pero los percibimos como de uso literario, por lo que preferimos la locución echar de menos. Hay países de Hispanoamérica donde solamente utilizan el verbo extrañar (Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Venezuela, Perú…). Solo una minoría (México, Chile, Cuba…) utiliza corrientemente la locución echar de menos. Hay muchas posibilidades en España para expresar el sentido de “causar dolor o molestia”. Hacer daño, herir, molestar, dañar, lastimar, fastidiar, incordiar… Es el primer uso, el de la colocación hacer daño, el más frecuente. En casi todos los países de Hispanoamérica el uso común impone el verbo lastimar, seguido de herir, por su frecuencia. Por último, el caso de los verbos utilizados para expresar el sentido de hablar varias personas unas con otras, merece una mención. En España hablamos, charlamos, conversamos. Hablar y conversar son verbos compartidos en casi todo el dominio hispano, no así charlar, que aparece en menos ocasiones. En México, además de los dos primeros, suelen usar dialogar y platicar. En Venezuela, lo común es echar cuentos o chismear, además de conversar.

Y ahora, vosotros. ¿Tenéis más que añadir? Seguro que sí. ¡Dejadnos vuestros comentarios!

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