Hola, amigos del Blog para Aprender Español.

Esta semana queremos proponeros de nuevo un ejercicio creatividad. Hace algunos meses hicimos el “experimento”, y la idea fue acogida con entusiasmo: Inventa una historia: “Érase una vez…”(I)

¿Os gusta escribir? Si es así, animaos a crear una historia, un relato, un cuento, a partir de estas imágenes que os vamos a mostrar. Hay tres opciones: elegid la que mejor haga volar vuestra fantasía. Podéis empezar vuestros escritos con la fórmula típica de todos los cuentos tradicionales: “Érase una vez…”

OPCIÓN 1

OPCIÓN 2

OPCIÓN 3

Si queréis saber más sobre este juego (llamado “Story Cubes”), aquí tenéis un link al blog “Educar con Juegos de Mesa” http://juegayeduca.blogspot.com/2011/06/story-cubes.html?spref=fb

¡Ánimo, participad!

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4 commentarios

Mirta · 9 diciembre, 2011 a las 7:30

Es invierno.Las calles de la ciudad están vacías. Sólo se ven las sombras de los árboles que se recuestan silenciosas marcando su silueta oscura. La familia, en el interior de sus hogares,rodeando la estufa para no sentir frío, comparte la charla y un café. Todo es paz, armonía, unión. De pronto, el ulular de las sirenas alteran la calma familiar. Todos los vecinos salen a las veredas para ver qué pasa. Y ahí lo ven, ahí está, agazapado, furioso, con la máxima intención de ataque ante cualquier movimiento. De todas las bocas sale un:-OOOhhhh!!, de asombro y temor. Nadie atina a hacer nada, sólo miran y esperan. El enorme león lanza un rugido, retrocede un metro, más o menos, vuelve a rugir y sacude con ira su enorme melena. Alertada la policía de esta situación, llega al lugar con sus efectivos portando armas de todo calibre. Estaban dispuestos a disparar contra la fiera, cuando de repente, de entre la gente reunida, sale un niño de aproximadamente once años. Rápidamente se acerca al león sin que nadie pudiera detenerlo por la rapidez con que lo hizo.Con total naturalidad, le habla suavemente, le acaricia su melena, y toma entre sus manos la pata del león. Estaba herido. Sangraba. Se sacó su camisa, envolvió la herida presionando un poco para que dejara de sangrar y lo ayudó a recostarse sobre la calle. Un veterinario que estaba en el lugar se ofreció para curarlo y llevarlo nuevamente al parque de donde había escapado. El niño ya no pudo separarse de nuevo amigo. Él supo entender que el león estaba sufriendo y sólo quería que alguien lo ayude y le calme el dolor. Todos, a veces, mostramos las garras, pero no por maldad, sino por soledad y falta de afecto; cuando un amigo nos brinda una palabra y una caricia, nos sentimos mimados y queridos, salen nuestras mejores virtudes y podemos devolver amor, ese amor que tanto bien nos hace a todos.

    Raquel · 9 diciembre, 2011 a las 7:30

    ¡Gracias, Mirta!

    Es precioso, enhorabuena.

    Un saludo,

    EBPAES

Maria · 15 diciembre, 2011 a las 7:30

LA FUERZA DE AMOR
Ya más de 10 meses el cielo era cubierto por los grises nubes del plomo.
El sol desapareció del cielo. Por todas partes había el olor desagradable y las personas no podían respirar normalmente. Ellos llevaban mascaras para filtrar el aire y poder sobrevivir.
Las flores y la hierba se marchitaban y los arboles perdieron su color verde de esmeralda y se debilitaban bajo la capa del polvo… Sus hojas se ensortijaban y caían sobre la tierra enferma.
El planeta estaba muriendo. Parecía que nadie y nada podía ayudarle.
La gente estaba huyendo de sus ciudades y aldeas, tratando encontrar el asilo conveniente para salvarse, pero poco a poco el polvo cubría todo alrededor.
No había nada de comer, no había lugares para descansar.
Debajo del puente viejo, donde hace tiempo corrían las aguas del rio rápido, dormía un chico, escapando del viento mortal.
El perdió sus padres, sus fuerzas y se quedo dormido en este refugio tan frágil.
El se acurruco y el viento echaba nuevas porciones del polvo.
En sus sueños vio la mujer que estaba vestida con ropa blanca y se parecía a su madre.
En sus manos ella tenía reloj. El chico le echo una mirada interrogativa.
El tenía sensación que ella quiere decirle algo muy importante.
Y verdaderamente la mujer empezó de hablar.
– Chico, tú puedes salvar nuestro planeta. Tienes que construir la fuente más bonito en el mundo. Si pudieses, llovía, el sol volvía, la tierra reverdecía de nuevo y gente podía vivir felizmente.
Pero sabe que tienes para esto solamente una noche…
Después de decir esto la mujer mostro las agujas de su reloj y desapareció.
Entonces el chico se reunió con la fuerza de su pensamiento el amor, la creatividad, la caridad y la compasión de gente de todos países y el milagro se cumplió.
Al amanecer la fuente estaba construida. Ninguna construcción semejante podía ser comparada con ella por su belleza y su grandeza.
De repente había empezado a llover, el cielo aclaro y apareció por fin largamente esperado y deslumbrante sol.
Sus rayos reflejaban en cada gota de chorros de la fuente.
– Arco iris! Mira, arco iris! – escucho por todas partes. Y las personas comprendieron que es posible hacer los milagros solamente uniendo las fuerzas y el amor.
Me conto esta historia una hada conocida. Qué pena que no tuviese tiempo para preguntarla, donde estaba esta fuente. Pero si vera algún día en las gotas de la fuente de su ciudad el arco iris, sepa que esto es aquel fuente mágica que está construida con la fuerza del amor de millones de personas de nuestra planeta.

María · 15 diciembre, 2011 a las 7:30

¡Un aplauso para María!

Eres muy valiente, no es fácil escribir en tu propio idioma, menos en otro, y esto es todo un relato.
Enhorabuena,

María
EBPAES

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